|
Asociación Latinoamericana de Medicina Social |
|
La
Salud Colectiva en la Crisis Mundial Escrito por Tesis 11 el 24 Noviembre 2011
@ 10:00 am en Argentina, Politica, Revista
Nº100 (11/11), salud pública José Carlos
Escudero* El
autor analiza los avances del capitalismo privatista neoliberal sobre la
salud en los países desarrollados, como una consecuencia de la crisis actual
y sus previsibles consecuencias nefastas en la salud y la seguridad de los
sectores populares mayoritarios. Describe
y valora las políticas positivas realizadas en Argentina desde el 2003, pero
señala que: “Falta…en el sector salud lo que ha sido tan evidente en el
sector educación a partir de 2003: una significativa financiación específica
al ministerio de salud nacional para que…aumente rápida y significativamente
la oferta de salud estatal gratuita…” Los argentinos
tenemos décadas de experiencia sobre lo que está sucediendo hoy en los países
del Primer Mundo, aquellos “países serios” que ,
desde el comienzo de nuestra nacionalidad , grandes segmentos de nuestra
población han admirado y han considerado ejemplos a emular desde nuestro
lugar de “país poco serio” . La crisis en Europa y en Estados Unidos continúa
agravándose. Mientras es relativamente abundante la información de tipo
económico, la información sobre su situación social es pobre, de manera que
el costo social que se está pagando en ellos ,
víctimas del empobrecimiento, de la precarización de la vida , de la pérdida
de esperanzas sobre el futuro , se conoce poco. Parece haber poca evidencia
recolectada sistemáticamente sobre el sufrimiento humano que está acompañando
a la tempestad de malas noticias que se reflejan en las cifras de la
econometría.. Este escaso
conocimiento es solo en parte deliberado. La información sobre salud es, por
ejemplo, en gran parte cualitativa, es difícil de estandarizar, extrapolar,
sistematizar. En salud colectiva medimos mas o menos bien los niveles de la
mortalidad, algo menos bien sus causas, mal la enfermedad (y la restricción
en los servicios de salud, a su vez consecuencia del Ajuste hace que se
registren menos enfermos), medimos muy mal o casi nada el sufrimiento
colectivo, y la enfermedad mental colectiva que lo acompaña. Cuando leemos
que en Grecia se han echado, o se están por echar 300 000 empleados públicos
sobre una población de 10 millones, llegaremos a saber muy poco sobre las
hipertensiones, los insomnios, las diabetes , las
auto y hétero agresiones que son consecuencia de
esto. Cuando el gobierno británico triplica el costo de la matrícula en las
universidades de ese país, no se registrarán el aumento de conductas
destructivas, accidentes y violencias en jóvenes que se ven privados de la
contención y las promesas de futuro que se asocian con un título universitario.
Cuando el presidente de la Generalitat de Catalunya dice que la salud no es
un derecho de ciudadanía sino un bien que debe adquirirse en el Mercado, y
reduce la oferta de salud en hospitales y centros ambulatorios, no sabremos
casi nada sobre la peor atención de enfermedades crónicas, la disminución del
control sanitario de grupos vulnerables, la pérdida de la contención que
cualquier servicio de salud ofrece a la población sufriente o angustiada. Aquí es donde la
experiencia colectiva de la población argentina bajo el neoliberalismo, desde
1976 a 2003, puede ayudar a los “países serios en trance de dejar de serlo”.
Los argentinos podemos participar, con las experiencias que hemos hecho en
décadas de sufrir el neoliberalismo, en el aggiornamiento
de algo que puede calificarse de “epìdemiología del
neoliberalismo “. El neoliberalismo está reemplazando
al keynesianismo como gran paraguas ideológico de la economía política. La
crisis europea que está desmantelando el Estado de Bienestar keynesiano, y el
viraje ideológico en EEUU representado por el Tea Party
y su darwinismo social son las grandes noticias que golpean al mundo al
iniciarse la segunda década del S 21. El neoliberalismo y el darwinismo
social crean en las poblaciones que los sufren una nueva subjetividad: la que
Denis Merklen , con agudeza antropológica, ha
comparado al paso de la agricultura (estable, previsible) a la caza –
recolección (inestable, precaria, con imposibilidad de preveer
o de darse horizontes , lo que la sabiduría popular argentina ha llamado
“vivir de la caza y de la pesca”) Para el
capitalismo la salud es un área de creciente interés. Asegura lo que es
quizás la mas alta rentabilidad de todas las
inversiones legales. Tiene otras ventajas sobre otros sectores: Es imposible
auditar todos los ítems que un efector de salud capitalista presenta para que
el Estado le pague, es muy fácil retacear servicios de salud mediante un
manejo judicializado de la letra chica de los contratos de seguro privados,
es muy fácil coimear a técnicos y profesionales de la salud para que
direccionen el gasto, la prescripción de medicamentos y tecnología sanitaria
a las mercancías y servicios que son para el capitalismo las mas redituables
y – probablemente lo mas importante de todo- las cadenas de Medios de
Comunicación que son hoy estructurales a la macroacumulación
pueden hacer “terrorismo epidemiológico”, aumentando la alarma ante la
enfermedad, exagerando al inminencia de nuevas epidemias, creando
enfermedades inexistentes, medicalizando una gran
cantidad de hechos de la vida. Pues bien , muchos “países serios” están pasando por un
deterioro de su calidad de vida, y puede que empiecen a registar
reducciones en la extensión de su vida. De una forma superficial se puede
quizás decir que el mayor costo social se está pagando en Grecia y Letonia,
con menor daño en Irlanda, Portugal, España e Islandia; pero todos los días
aparecen nuevas vulnerabilidades económicas nacionales, y el omnipresente
ajuste (reducción del gasto público y social, privatizaciones, precarización
del trabajo y aumento del desempleo) avanza inexorablemente
. Sobre la base de la experiencia argentina ,y refiriéndonos al
concepto mas amplio de salud colectiva , ¿se verán en esos países mas pibes
chorros?, ¿mas secuestros al voleo?, ¿mas población encarcelada?, ¿mas bajas
estaturas , obesidad y diabetes, ya que los pobres compran alimentos baratos
par saciar el hambre, con mas baja calidad?, ¿mas prematurez?,
¿mas bajos pesos al nacer?, ¿menos controles de niños sanos?, ¿mas bocas sin
dientes? Ante esta
crisis, la situación de los países que hasta hace poco eran periféricos en la
economía-mundo es mas dispar .Algunos, los que por su gran peso específico
son difíciles de desestabilizar por los disciplinadores
neoliberales, y que por tanto pudieron elegir estrategias propias para
manejar su desarrollo, han experimentado un florecimento
económico y, en la salud, varios de ellos exhiben tasas de mortalidad de las
mas bajas del planeta. Otros, importadores netos de alimento o, peor aun, que
han seguido recetas neoliberales y por tanto han perdido soberanía
alimentaria, encuentran que sus importaciones de este insumo básico son cada
vez mas costosas… debido en gran parte a la crisis de los países centrales,
ya que en ellos su salvataje de bancos privados ha instado a estos a usar los
fondos que recibieron en la especulación en commodities
alimentarias , mas confiables hoy que el mercado de bienes raíces que ha sido
arrasado por el estallido de su burbuja. La creciente desnutrición (en cifras
absolutas y relativas) de la población del planeta afecta su salud, ya que
las personas desnutridas tienen un sistema inmunitario mas
débil y son víctimas mas fáciles de enfermedades infecciosas. Hablemos algo
sobre la salud colectiva de un país periférico, el nuestro. Desde el retorno
de la democracia a la Argentina en 1984 los ministros de salud, sin
excepciones, han cumplido dos requisitos: no molestar al presidente pidiendo
mas fondos- si estos son requeridos la fuente sería un organismo
internacional de crédito, con el consiguiente aumento en la deuda externa y
en las condicionalidades tecnocrático-neoliberales; y no pelearse con las corporaciones , especialmente los ofertores
de salud privada y los fabricantes comerciales de medicamentos. Las sucesivas
llegadas a la presidencia de Nestor y Cristina Kirchner , especialmente esta última, quien al vencer la
desestabilización de “el campo” en 2008 subió la apuesta política tomando
medidas muy importantes para mejorar indirectamente la salud colectiva
nacional, como las Asignaciones por hijo y por embarazo, los millones de
nuevos jubilados, el aumento en el empleo en blanco, en general una
transferencia del ingreso nacional de ricos a pobres. Notemos que ninguna de
estas medidas de buena salud se tomaron desde el
Ministerio de Salud. En la rica dialéctica que combinó lo material con lo
simbólico a partir del 2008 y que ha llevado a la sociedad civil a una
participación muy activa , se han aprobado recientemente leyes que facilitan
el camino a la buena salud colectiva : las de Salud Mental, de Fabricación
Publica de Medicamentos, de regulación de la medicina prepaga. En la
aprobación de estas leyes la presión de la sociedad civil las ha “militado”,
como decía Nestor Kirchner, en el parlamento hasta
su aprobación. Falta en cambio
en el sector salud lo que ha sido tan evidente en el sector educación a
partir de 2003: una significativa financiación específica al ministerio de
salud nacional para que , este de acuerdo con las
provincias, aumente rápida y significativamente la oferta de salud estatal
gratuita en todos lo efectores de salud provinciales y municipales. El gasto
en salud estatal tiene mas consecuencias que la mejora de nuestros actuales
niveles de morbimortalidad : es mano de obra
intensivo, tiende a aumentar la participación de la población, la legitimidad
política que confiere es casi inmediata (a diferencia de las demoras que se
observan en el gasto educativo o en vivienda), tiende a controlar el
territorio, y – si es científico y sensato- es estructuralmente
anticapitalista.. Casi nada de esto se ha hecho hasta ahora: la salud
estatal, gratuita y de fácil acceso en Argentina apenas ha mejorado. Es una
asignatura pendiente. Un comentario
final: la crisis está sirviendo para nuevos avances del capitalismo sobre las
sociedades civiles en casi todo el mundo, desde la privatización de activos
previamente públicos hasta el aumento de las diferenciales entre ricos y
pobres al interior de los países. Específicamente en salud, la universalidad
gratuita de sistemas estatales de salud es mucho mas eficiente
, equitativa y “costobeneficiosa“ que las
opciones capitalistas. Sin embargo, para cientos de millones de personas hoy,
el planificado deterioro , con la excusa del “ajuste”, del sistema publico de
salud, que anteriormente cobijaba a toda la población, incluyendo a las
clases medias prósperas, va a estimular a estas a contratar masivamente
seguros privados de salud, administrados por bancos y aseguradoras. Estos
anteriormente cubrían solamente a una pequeña fracción de la población mas
rica, ahora van “descremar”, hacia el lucro privado, los dineros de la clase
media *José Carlos
Escudero, medico sanitarista y sociólogo, docente universitario. Artículo impreso
en Tesis 11: http://www.tesis11.org.ar URL del
artículo: http://www.tesis11.org.ar/la-salud-colectiva-en-la-crisis-mundial/ |