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Hecha la
ley…(hecha la trampa) Clarisa Waisman |
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No siempre
es sencillo afirmar que se está vulnerando el derecho a la salud pero en
ocasiones como esta existen leyes específicas que no se cumplen. Desde mi
lugar de trabajo como médica generalista en un Centro de Salud de La primera
dio lugar, en la provincia de Buenos Aires, a la creación del Programa de Prevención, Diagnóstico y
Tratamiento del Paciente Diabético (PRODIABA). El decreto para la reglamentación
correspondiente define en su ARTICULO Nº3: “El aprovisionamiento de medicamentos y
demás elementos…será financiado por las vías habituales de la seguridad
social y de otros sistemas de medicina privada para cubrir las necesidades de
los pacientes comprendidos en los mismos, quedando a cargo del área estatal
en las distintas jurisdicciones el correspondiente a aquellos pacientes
carentes de recursos y de cobertura médico social.” En su
ARTICULO Nº5 expresa: “El Ministerio de Salud y Acción Social instará a las
distintas jurisdicciones a lograr la cobertura del CIEN POR CIENTO (100) de
la demanda en el caso de la insulina y de los elementos necesarios para su
aplicación y una cobertura progresivamente creciente nunca inferior al
SETENTA POR CIENTO ( 70) para los demás elementos establecidos en el
mencionado Programa y las normas técnicas correspondientes.” El Programa
Nacional de Diabetes, prevé la
cobertura del 100% de las necesidades de los pacientes que requieren
insulina, y un 70% o más de los hipoglucemiantes orales y de las tiras
reactivas para el auto monitoreo de la glucemia, entre otros insumos.. Paralelamente,
desde 2002 existe el REMEDIAR, un Programa Nacional con financiamiento basado
en crédito internacional cuyo objetivo es garantizar el acceso a medicamentos
esenciales de la población, llegando de manera directa a los Centros de
Atención Primaria de Al
respecto, dicho programa aclara “ Mediante la segunda
Ley Nacional, Lamentablemente, ocurre que, en
los últimos años, y más marcadamente desde 2009, están faltando, al menos en
los centros de salud de la superpoblada Área Metropolitana Buenos Aires,
estos insumos que son justamente los que concretan los derechos garantizados
por ambas leyes. En cuanto al PRODIABA, lo
primero que dejó de enviar fueron tiras reactivas para el auto monitoreo,
luego comprimidos, faltando metformina y glibenclamida (una carencia que no
se puede compensar con lo que envía REMEDIAR). En el mes de enero de 2010, se retrasó la
entrega de insulina, quedando varios pacientes sin medicación. En el programa de de Salud Sexual y Procreación
Responsable comenzaron a faltar, hacia fines de 2009, los anticonceptivos
inyectables, y desde enero de 2010 hasta la fecha, tampoco se cuenta con
anticonceptivos orales. Cabe
destacar que la existencia de estas dos
leyes nacionales y sus correspondientes programas, que dicen asegurar la
provisión de insumos, hace que los municipios, quienes son los que
distribuyen estos insumos a los Centros de Atención Primaria (CAPS) de su
dependencia (con la excepción de lo provisto por REMEDIAR, quien distribuye
directamente a los CAPS), no tengan previsto su adquisición con presupuesto
propio. Es innecesario comentar la
evidencia científica en cuanto que el buen control glucémico disminuye la
morbimortalidad de las personas con diabetes, ni lo difícil que es el
tratamiento de un paciente con insulina que no puede realizar auto monitoreos
por no contar con tiras reactivas.
Tampoco los casos en los
cuales, por motivos socioculturales, una mujer, no puede usar el preservativo
como método anticonceptivo, y de pronto, por motivos económicos, no puede
acceder al anticonceptivo inyectable que viene usando hace muchos años, con
buen resultado. Prefiero pasar la palabra a una
paciente mujer de 36 años, hipertensa (varios meses tuvo que discontinuar su
tratamiento con hidroclorotiazida, y con enalapril, porque no alcanzó con lo
provisto por el REMEDIAR; y usa un anticonceptivo inyectable que hace varios
meses debe comprar), con diabetes en tratamiento deficiente con
hipoglucemiantes orales. Comienzo a
explicarle que probablemente requiera insulina para su mejor control, por qué
utilizarlo, cómo funciona, cuáles son sus beneficios, a lo que me responde “yo no quiero tener que depender de
la insulina como si fuera una droga, bastante me costó dejar de fumar durante
los embarazos, y después no andar en ninguna cosa rara en este barrio, que es
tan difícil. Yo no quiero saber que necesito
eso sí o sí, y además, saber que en algún momento puedo necesitarla y no
tenerla. ¡Yo ya no quiero empezar más tratamientos que no pueda
seguir!”. |
[1] Médica generalista, ha sido instructora de residentes trabaja en
Centros de Salud del Gran Buenos Aires- Argentina