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Asociación Latinoamericana de Medicina Social |
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Declaración de ALAMES frente a
la clara Mediante
la movilización de casi un millón de personas, los estudiantes chilenos están
marcando el inicio del fin de las imposiciones neoliberales que iniciara la
dictadura pinochetista a partir de
1973 y que posteriormente se instrumentaron en casi todos nuestros países. La
movilización y los contundentes argumentos de los estudiantes hoy ponen de
manifiesto los efectos que tiene el neoliberalismo: atentar contra el derecho
a la educación, promover la
inequidad excluyendo a millones de la
educación, bajar la calidad de la ésta
para los sectores pobres y todo ello para enriquecer a los capitales que
tomaron la educación como forma de acumulación. Tal vez
debamos agradecer al actual gobierno de Chile que, con su lenguaje descarnado
y su actitud cínica, haya contribuido
a poner al descubierto las
contradicciones que arrastra un país que vive aun
bajo el modelo de Estado Pinochetista que a sangre y fuego impuso el dominio
pleno de los grandes capitales sobre todos los aspectos de la vida social.Tal vez haya explicaciones políticas para entender
porqué luego de tantos años de gobierno, la llamada
Concertación no logró desarmar ninguna de las
maquinarias neoliberales de la educación ni de la salud. El
contexto mundial resulta tan
patéticamente desinflado que Colombia y Chile, ambos señalados como los
“exitosos” de América Latina por las
empresas calificadoras del capital financiero y por los organismos
internacionales como el Banco Mundial o el FMI son hoy los países más
amenazados por la crisis ya que justamente la “apertura económica” que los
hizo tan exitosos en la década de los 90’s constituye hoy su principal debilidad.Bajo la ilusoria bandera de que la apertura comercial, industrial y
financiera así como las privatizaciones generalizadas llevarían a estos
países a pertenecer al primer mundo sacrificaron la salud pública y la
educación pública dejándose presentar además presuntuosamente como modelo a
imitar en toda América Latina por los organismos internacionales de crédito. En
política no se puede decir es demasiado tarde, especialmente si la actual
coyuntura ha hecho emerger los comentarios más racistas, macartistas,
fascistas y xenófobos, rompiendo la
aparente armonía y el fair play
de un sistema político que queriendo mostrar al mundo su civilizada
convivencia enmascaró la complicidad del sistema político para extender en el
tiempo un aparato de Estado neoliberal y autoritario. Según
la prensa, Piñera le quitó sustento a la idea de realizar un plebiscito y
también defendió el derecho de las personas particulares a emprender en todos
los campos, sin restricciones. “La
palabra lucro ya es una palabra obscena, por eso yo más que hablar de lucro
prefiero hablar de no frenar ni matar la capacidad de innovación ni de
emprendimiento”, dijo. Este
enunciado muestra hasta qué punto los sofismas han pasado a ser un dogma y
como duele la palabra lucro, que no proviene de la izquierda sino del derecho
romano que justamente identifica la obligación jurídica de vigilar que el
lucro no devenga en usura. La
siguiente respuesta, sin embargo, muestra cuán simple resulta desarmar los
sofismas del poder. “El presidente ha dicho: no queremos
financiar a los estudiantes más ricos por tanto la gratuidad es insostenible,
y nosotros decimos que justamente es cierto, los ricos tienen que pagar, pero
a través de una reforma tributaria, para que las grandes empresas paguen
educación. Mejor
pasar la palabra a las y los protagonistas de esta gesta profundamente
democrática –jóvenes entrevistando a jóvenes- pero no sin antes expresar la
esperanza de quienes formamos parte del movimiento de la medicina social en
el continente y de quienes consideramos a Salvador Allende el referente
principal de ese movimiento en la Región, nuestra profunda esperanza de
contar con una América Latina libre ya de experimentos neoliberales. |