ALAMES

Asociación Latinoamericana de Medicina Social

Indignación y solidaridad

A las madres, padres, familiares que perdieron a su hijo o hija en la guardería ABC, de Hermosillo, Sonora. Compartimos el profundo daño que les aqueja, vemos el gran sufrimiento que siempre amenaza con socavar la voluntad porque también lo sentimos y entendemos lo difícil que resulta no doblarse tras un golpe de esta dimensión. Por ello, ante un homicidio tan grotesco e indignante como el ocurrido contra la niñez, no podemos sino externar con mucho respeto al dolor nuestra más sincera solidaridad.

 

Las tragedias siempre tienen un tinte “accidental” y de “falta de intencionalidad”, pero cuando detrás de ellas hay elementos políticos y de interés económico de particulares, cuando hay una total falta de ética por las omisiones y la corrupción misma que permite lo inadmisible, no podemos –pese a lo trágico que sí es– nombrar simplemente de “lamentable tragedia” este hecho totalmente inadmisible.

 

¿Qué otra tragedia necesitan las autoridades para dejar de pensar que todo puede ser mercancía? Ante un homicidio como este, sólo una idea pervertida por el neoliberalismo puede decir: “qué pena, lo lamento… pero ya pasó, sigamos comerciando con la vida”.

 

Por eso nos exigimos que cada muerte no nos doblegue, que cada pérdida sirva para luchar por un sistema de protección y seguridad social en donde el Estado asuma su responsabilidad de brindarle la seguridad y educación digna a cada niño y niña de este país. Pedimos que nadie guarde silencio, que empujemos para que el gobierno se sitúe de una vez por todas dentro del marco de la Convención de los Derechos de la Infancia en 1989, de la Cumbre Mundial a Favor de la Infancia en 1990 y de la Sesión Especial de la Infancia en 2002, porque estos son acuerdos que el gobierno mexicano ha firmado e incluido en el artículo 133 de la Constitución, lo que los convierte en ley suprema del país. Basta de demagogia, no queremos más infanticidios de Estado.

 

Esta tragedia no sólo es un accidente. A la PGR le exigimos NO que aclare las causas del incendio sino que aclare las responsabilidades de los dueños de la guardería ABC y de las autoridades del IMSS por la ausencia de condiciones básicas de seguridad.

 

Las niñas y los niños no son el futuro de México, son el presente, y no podemos permitir que nos los arrebaten.

Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames)